Descripción
Descripción
Hacia las 9.30 del 4 de octubre de 1988, el policía nacional Bernardino Ortega Ransanz se encontraba a la puerta de las oficinas centrales del DNI, en el número 18 de la calle Santa Engracia, prestando servicio de seguridad, cuando un vehículo se detuvo frente al edificio. Del coche descendieron tres miembros de los GRAPO, que se camuflaron entre el numeroso público que a esas horas se encontraba tramitando sus documentos. Uno de los terroristas se acercó a Bernardino Ortega, le disparó a la altura del pómulo y, cuando el policía cayó al suelo, intentó rematarle, pero el disparo no llegó a alcanzarle. Acto seguido, el terrorista le quitó el arma reglamentaria al agente asesinado, mientras los otros dos miembros de los GRAPO amenazaban a los presentes y aprovechaban para robar numerosos carnés de identidad en blanco. José María Herrero, agente de seguridad y compañero de Bernardino Ortega, intentó detener a los terroristas, que le dispararon en la pierna.
Bernardino Ortega fue trasladado al Hospital Central de la Cruz Roja, en la avenida de la Reina Victoria, donde ingresó cadáver. El fallecido, natural de Boos, un pueblo de Soria donde fue enterrado, estaba casado y tenía dos hijas de ocho y quince años.
#TalDiaComoHoy en 1988 los #GRAPO asesinaron en #Madrid al @policia Bernardino Ortega cuando se encontraba de vigilancia de las oficinas centrales del DNI en la calle Santa Engracia. Tres terroristas descendieron de un coche y le dispararon a bocajarro.
— Consuelo Ordóñez (@ConsuorF) October 4, 2026
Es de los pocos asesinatos… https://t.co/FbxWsDhG3z
