Descripción
Descripción
Faltaban pocos minutos para las 16.00 del 17 de diciembre de 2002. Los agentes de la Guardia Civil Antonio Molina Martín y Juan Aguilar Osuna patrullaban por la carretera Madrid-La Coruña, a la altura del municipio de Collado-Villalba, cuando un Ford Escort llamó su atención. Antonio Molina descendió del vehículo y se aproximó a identificar a sus dos ocupantes. Uno de ellos abrió fuego y le descerrajó tres tiros a bocajarro que le causaron la muerte. Instantes después, el agente Juan Aguilar y los terroristas se enzarzaron en un tiroteo. El guardia civil resultó herido en el brazo e incapacitado de por vida para ejercer su trabajo. Uno de los etarras, que también resultó herido, fue detenido en el lugar del atentado y su compañero, unas horas después en San Sebastián. Según declararon después, su intención era utilizar los 180 kilos de explosivos que transportaban en el vehículo en una cadena de atentados contra varios centros comerciales en Madrid.
En el funeral por Antonio Molina, que tenía 27 años, el entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, dijo: “Acabamos de enterrar a alguien que, con su vida, ha salvado la de muchas personas. Molina es un héroe”.
#TalDiaComoHoy de 2002 en #ColladoVillalba #ETA asesinó al joven @guardiacivil ANTONIO MOLINA.
— Consuelo Ordóñez (@ConsuorF) December 17, 2025
Su vida salvó a muchos, iban a sembrar de bombas en Nochevieja varios centros comerciales de Madrid.
¡130 kilos de explosivos!
¡Esto era ETA hasta hace bien poco!#Héroe
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