Descripción
Descripción
Ángel Manuel Facal Soto era copropietario de una empresa de remolcadores en Pasajes. El negocio lo había fundado su padre, natural de Galicia, y en él había dado trabajo a su hijo, que tenía 42 años y problemas con las drogas, según confirmaron sus hermanos. “Era un infeliz”, llegaron a decir.
Cuatro días antes de su asesinato, el 22 de febrero de 1985, Ángel Manuel Facal había salvado su vida sin saberlo ya que había alterado su rutina y no había acudido a comer al Bar Náutico, como acostumbraba. La tarde del 26 de febrero de 1985, mientras Ángel comía un bocadillo en la puerta del bar Náutico, dos individuos que iban en moto pararon frente a él y le dispararon un tiro que le causó la muerte.
La autora material del crimen fue la etarra Idoia López Riaño, alias La Tigresa, culpable de 23 asesinatos y condenada a más de 2.000 años de prisión. Salió en libertad en 2017. En 1986 también habían sido condenados a 27 años de prisión los terroristas José Ángel Aguirre Aguirre y Ramón Zapirain Tellechea.
#TalDiaComoHoy de 1985 #ETA mató a tiros a Ángel Facal en un bar de #Pasaia cuando se encontraba comiendo un bocadillo junto a sus amigos.
— Consuelo Ordóñez (@ConsuorF) February 26, 2026
Así luchaba ETA contra el narcotráfico, asesinando a sus víctimas, porque eso era Ángel desde hacía 10 años.
¡Esto era ETA!
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