Descripción
Descripción
Durante la construcción de la autovía del Leizarán que pretendía conectar Navarra y Guipúzcoa, la banda terrorista ETA orquestó una campaña contra las empresas que participaban en las obras. Señalaron como objetivo a Jesús Gallego, presidente de Construcciones Atocha, S. A., y le enviaron un paquete bomba. Sin embargo, la empresa había trasladado su sede, de ahí que el paquete fuera devuelto a las oficinas de transporte Servitrans, en el barrio de Vallecas.
Los empleados de la oficina comprobaron que los datos del remitente eran falsos y avisaron a los artificieros del Cuerpo Nacional de Policía, que llegaron a la oficina pasadas las 19.00 del 12 de junio de 1991. Los agentes llevaron el paquete hasta un furgón policial para intentar desactivarlo, pero en el traslado explotó, matando a dos de los artificieros, Andrés Muñoz Pérez y Valentín Martín Sánchez, e hiriendo a varios agentes y empleados de Servitrans.
El inspector Andrés Muñoz Pérez era natural de Navaluenga (Ávila), donde fue enterrado. Pensaba retirarse el 2 de enero de 1992, después de treinta años de servicio. Un compañero se había ofrecido a desactivar la bomba en su lugar, pero el inspector rechazó la oferta porque “no soportaba los mimos de sus compañeros, empeñados en que se jubilara en paz”.
#TalDiaComoHoy de 1991 #ETA asesinó en #Madrid a los artificieros de la @policia Andrés Muñoz y Valentín Martín en su campaña de muerte contra la #autoviaLeizaran.
— Consuelo Ordóñez (@ConsuorF) June 12, 2026
¿Quién ha dicho que matar no les sirvió de nada?
Recordar que hoy pasáis por la autovía que quiso ETA.
Qué… https://t.co/Yx8efKUApd
