Descripción
Descripción
Todas las mañanas a las 7.30 Vicente Marín Chiva se montaba en el mismo vagón del cercanías con destino a Atocha. Allí trabajaba como gestor en una consultoría. Atrás dejaba a su mujer, con quien se había casado hacía dos años. Era un apasionado del Atlético de Madrid y de Joaquín Sabina. El cantante, al enterarse, envió a su viuda un ramo de flores con el mensaje: “Como un valiente torero al otro lado del telón de acero”.
El 11 de marzo de 2004 era jueves. A primera hora de la mañana, terroristas vinculados a Al-Qaeda colocaron trece bombas en cuatro trenes de Cercanías que circulaban por Madrid. Entre las 7.37 y las 7.39, cuando los trenes se encontraban en las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, y frente a la calle Téllez, diez de las bombas estallaron. Como resultado, 191 personas murieron y alrededor de 1.500 resultaron heridas. Fue el atentado terrorista más grave de la historia de España. El 3 de abril de 2004, cuando agentes de los GEO (Grupo Especial de Operaciones) se disponía a entrar en un piso de Leganés donde se sospechaba que estaban recluidos los autores de los atentados, los terroristas protagonizaron un suicidio colectivo haciendo estallar veinte kilos de explosivos. La onda expansiva causó la muerte de un GEO, que cierra la ominosa lista de los 192 asesinados a causa de los atentados del 11-M.
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